Reporte de Vendimia

2024

El ciclo vegetativo de la vid comenzó con un poco de atraso respecto a lo normal, aunque con bastante uniformidad y vigor a pesar del impacto de la sequía del año anterior. La primavera y el verano transcurrieron con precipitaciones por debajo de lo habitual. A mediados de marzo, cuando ya teníamos un 60 % de avance en la cosecha, se dio una secuencia de importantes lluvias que terminando el mes con precipitaciones 38 % por encima de lo normal.

En esta cosecha se vieron favorecidas especialmente variedades como el Pinot Noir y Chardonnay cuya calidad se ha destacado de manera extraordinaria.

El ciclo vegetativo de la vid comenzó con un poco de atraso respecto a lo normal, aunque con bastante uniformidad y vigor a pesar del impacto de la sequía del año anterior. La primavera transcurrió con precipitaciones 17 % por debajo de lo normal, al igual que gran parte del verano, con 71 % menos de lluvias en enero y 58 % menos en febrero. Las temperaturas en enero fueron bajas. Luego en febrero y marzo, las temperaturas fueron normales, no hubo situaciones extremas en ningún momento del año. La maduración comenzó tarde al igual que el comienzo del ciclo vegetativo, y evolucionó muy lentamente, al punto tal que las primeras uvas para vinos tranquilos se cosecharon recién el 5 de febrero, al menos una semana más tarde de lo habitual. Cuando ya teníamos un 60 % de avance en la cosecha, a mediados de marzo, se dio una secuencia de importantes lluvias que terminando el mes con precipitaciones 38 % por encima de lo normal. La vendimia finalizó el 29 de marzo con calidades históricamente altas en algunas variedades y zonas, mientras que otras tuvieron calidades por debajo del promedio histórico.

Esta situación favoreció especialmente a variedades como el Pinot Noir y Chardonnay cuya calidad se ha destacado de manera extraordinaria. El Albariño demostró ser nuevamente una variedad perfectamente adaptada al terroir uruguayo, dando una excelente calidad de fruta. «El Albariño estuvo fantástico este año, pero lo que realmente se destacó para mí fue el Chardonnay y el Pinot Noir», aporta Santiago Deicas en su informe, resaltando la magnificencia de la cosecha. «Creo que esta es probablemente la mejor cosecha que he visto jamás de estas variedades», agregó. Esto marca un hito destacado en nuestra historia evidenciando los resultados favorables de la cosecha 2024.

A pesar de los desafíos presentados por una temporada de maduración más lenta y la aparición de lluvias intensas a mediados de marzo, nuestra bodega demostró su capacidad para adaptarse y prosperar, logrando una recolección óptima incluso después de las lluvias.

La peculiaridad de la cosecha 2024 se refleja en la concentración de azúcar más baja de lo convencional, lo que hizo que se tardara la recolección. Esto fue muy beneficioso para el Tannat y el Cabernet Sauvignon, que lograron buena concentración de polifenoles y aromas sin tanta producción de azúcares, lo que resultó en vinos balanceados de grados alcohólicos por debajo de la media.

Hay variedades que en algunas zonas se vieron afectadas por la demora en la maduración y que no lograron llegar al óptimo comparado con otros años. Este es el caso de algunos Sauvignones Blanc y algunos Merlot. El resto de las variedades estuvo igual o por encima del promedio histórico de calidad.

La cosecha 2024 es una manifestación de la pasión y el arte que define a nuestra bodega, donde la calidad es la única medida de éxito.